FLORA Y FAUNA
Flora y fauna de los bosques andino patagónicos
La vida salvaje es muy impredecible, los animales están pero algunos son mas amistosos que otros. Si andamos con suerte podemos ver cualquiera de estos:
Mamíferos autóctonos
Coipo - gato huinia - guanaco - huemul - huroncito patagónico - monito de monte - pudú - puma - zorro colorado - entre otros.
Mamíferos exóticos
Castor - ciervo axis - ciervo colorado - ciervo dama - jabalí - liebre europea - visón - entre otros.
Aves
Águila mora - aguilucho de cabeza negra - aguilucho de cola rojiza - aguilucho común - bandurria de sur – biguá - carancho araucano - carpintero negro gigante - cauquén común - cauquén cabeza gris - cisne de cuello negro - comesebo patagónico – cóndor - gaviota cocinera - golondrina patagónica - jote de cabeza roja - martín pescador grande - entre otros.
Reptiles y Anfibios
Lagartos y lagartijas - rana palmada austral - ranita de challhuaco - ranita de Darwin - entre otros.
Peces autóctonos
Mojarra desnuda - bagre aterciopelado - pejerrey patagónico - peladilla - puyen - trucha criolla o perca.
Peces exóticos
Truchas arco iris - trucha marrón - truya del arroyo - salmón.
El Pato del Torrente: Olvidate del pato en la laguna
El pato del los torrentes es un ave muy particular, ya que es una de las cinco especies de patos que habitan exclusivamente en ríos y arroyos en todo el mundo. Esta especie se distribuye exclusivamente en América del Sur en forma discontinua desde Tierra del Fuego hasta Venezuela, siguiendo el cordón montañoso de los Andes. Se reconocen seis subespecies, dos de las cuales habitan en Argentina, sus nombres científicos son: Merganetta armata armata y Merganetta armata berlepschi. La que se encuentra en la Patagonia es M. a. armata, y se distribuye desde el río Atuel en Mendoza hasta Tierra del Fuego.
Los patos de los torrentes habitan únicamente arroyos y ríos de montaña de aguas rápidas. Dentro de estos ambientes, estas aves mantienen un territorio durante todo el año y típicamente consiste en una mezcla de rápidos, caídas de agua y remansos; siendo una constante la presencia de espuma y rocas emergentes. El territorio tiene una longitud de 1 a 2 km de río, donde sólo vive una pareja, la cuál defiende su hogar de cualquier otro pato de la misma especie que se aventure dentro del territorio. Para defenderlo nuca llegan al contacto físico, para ver “quién gana”, realizan una danza muy compleja sobre una roca emergente en el centro del río, que incluye varias posturas y cantos; generalmente esto alcanza para ver “quien manda”, pero si la cuestión no se resuelve, llegan a usar la cola larga y rígida para tirarse agua en la cara.
Este pato se alimenta sumergiéndose entre fuertes corrientes y consumiendo preferentemente larvas y ninfas de insectos acuáticos del lecho del río, los cuales captura valiéndose de un pico cónico y flexible, único entre la familia de los patos, que le permite hurgar entre las rocas. Para poder bucear en estos ríos con corrientes fuertísimas, el pato del torrente posee algunas adaptaciones: un cuerpo bajo y achatado, bien hidrodinámico, que le permite cortar el agua, unas patas enormes y fuertes que le dan propulsión y una cola larga y rígida, que hace de timón.
Toda una vida al Extremo
No solamente pasan toda su vida en ríos y arroyos que para nosotros son sinónimo de deportes de riesgo y adrenalina; sino que también a la hora de tener familia el riesgo es elevado: ta que el nido puede estar ubicado entre las rocas del margen del río, en el hueco de algún árbol cercano a la orilla, o en repisas en paredones verticales de hasta ¡20 metros de altura! Pero eso no es lo más sorprendente, sino que a los tres días de nacidos, los padres los llaman desde el agua y los pichones se lanzan al vacío, rebotando contra las rocas hasta caer de lleno al torrente que abajo los espera. Para superar esta dura bienvenida al mundo, los pichones al nacer, son prácticamente una bola de plumón, lo que amortigua los golpes y hace que el descenso sea más lento; y poseen unas patas enormes en relación a su cuerpo para evitar ser arrastrados por la corriente.
Conservación
A pesar de que la especie no es considerada amenazada a nivel global ni nacional, existe preocupación sobre su conservación debido a su densidad poblacional relativamente baja y a la degradación continua de su hábitat. Su presencia está disminuyendo en muchos sitios de su distribución geográfica, y ha desaparecido en muchos ríos debido a la erosión y la alteración causada por el depósito de sedimentos en los cuerpos de agua como consecuencia de la deforestación y también por la contaminación producida por las actividades mineras y agropecuarias. Se han mencionado como posibles causas adicionales de regresión, los emprendimientos hidroeléctricos, actividades recreativas acuáticas (por ello es importante navegar solamente los cuerpos de agua habilitados) y la competencia por el alimento, así como la depredación de los pichones por parte de especies de peces introducidas como la trucha. En el Parque Nacional Nahuel Huapi, el pato del torrente, ha sido declarado Especie de Valor Especial por la Administración de Parques Nacionales y calificada como especie de máxima prioridad de conservación, debido a su exclusividad taxonómica (no posee parientes cercanos) y a sus requerimientos de hábitat muy específicos.
Es por ello que desde Enero de 2006, se está llevando a cabo en este Parque Nacional, un monitoreo de la especie, para ver que tan abundante es, si se ha ido de sitios históricos de avistaje, conocer su biología básica: ciclo de vida, reproducción, alimentación, etc. Para poder lograr estos objetivos, se ha contado desde el principio con las empresas de rafting y kayak locales; pero todos los datos son importantes, así que si ves un pato del torrente, no dudes en comunicarte con Parques Nacionales Tel. 423111 o con Gerardo Cerón. Tel. 15667232 o vía mail a gerard_gc@yahoo.com.ar Desde ya Muchas Gracias!
FLORA
Fuera de duda uno de los mas hermosos paisajes del hemisferio oeste, se encuentra en los Andes Meridionales. Por esta razón una cadena de Parques Nacionales en la Argentina protegen esta hermosa región. Un número considerable de lagos alimentados por glaciares reflejan su majestuosidad rodeados de bosques subantárticos como la Lenga, que cambia de colores en el otoño; el Cohiue que crece en las zonas mas húmedas alrededor de lagos y ríos; y el Pellin que parece un roble.
Ciertamente el mas memorable de los árboles es el Pehuen, Araucaria exclusivo de Argentina y Chile cuyo fruto se utiliza para la elaboración de diferentes comidas en las comunidades Mapuches, muchas de estas especies poseen mas de 1000 años de edad. Otra de las especies es el Ciprés que forma extensos bosques en la transición entre la estepa patagónica y las montañas. La zona mas húmeda llamada Selva Valdiviana, esta formada por una increíble variedad de especies de árboles como el Alerce que en muchos casos superan los 2000 años de edad. El Arrayán, se caracteriza con su corteza color canela y sus increíbles formas. Estas especies juntas proveen una experiencia única.

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